jueves, 1 de julio de 2010

capitulo 4



En el consultorio del doctor Montenegro, éste y Álex siguen hablando de aquello que en las noches transforma a Álex en un hombre totalmente diferente a lo que es él.
--sí, nada es porque sí... a lo mejor incluso es un familiar tuyo que quiere cobrar una deuda del pasado y piensa que tú eres la mejor forma...
--No creo que un familiar mío me haga esto... --dice Álex aturdido.
--tampoco te hace daño ¿no?
--¡¡¡me hace hacer cosas qué jamás yo haría...¡ -dice Álex muy molesto.
--¿como qué..?
Álex se calla. No le apetece hablar con ese desconocido de cosas tan privadas. Cayetano le sonríe.
--confía en mi...
--acostarme con una mujer --dice Álex con cierta timidez.
Cayetano sonríe excitado. En realidad estaba deseando saber si esa atracción que está sintiendo por él puede ser correspondido:
--¿y eso es raro...? --dice con cierta ironía.
Álex es un chico muy tímido que no está acostumbrado a hablar de su vida, pero tampoco se quiere ocultar.
--si, porque soy gay...
El doctor lo mira coqueto. A Álex le pone nervioso las miradas tan insistentes del doctor. En realidad sus contactos sexuales son mínimos porque siempre espera a que sean los demás quien actúen por él y por lo general nunca le llaman lo que le hace estar frustrado en el amor. Ese doctor podría ser una buena oportunidad para él de no ser por lo angustiado que está en ese tema. Se aparta de él. Está muy nervioso. Se da la vuelta. A Cayetano le gusta mucho y ahora que sabe que también es gay le fascina. Ese culito pequeño pero jugoso se le presenta apetitoso. Además le encanta la timidez de él. Si fueran otras las circunstancias ya estarían haciendo el amor pero le gusta que Álex no sea de los que caen a la primera de cambio. Álex no se atreve a mirarlo.
--no creo que mis tendencias sexuales tengan algo que ver con todo esto --balbucea.
Cayetano sonríe:
--Así es aunque también podemos ser amigos...
Álex lo mira con desesperación:
--¡¡líbrame de esto que me está volviendo loco y seré tu amigo toda la vida...¡
Cayetano sonríe pícaro:
--te tomo la palabra...
Se hace un silencio en el que Cayetano espera que Álex le diga algo pero éste espera que se centren en su problema así que es lo que hacen:
--No tienes ningún Octavio en tu familia...? Piensa en tu árbol genealógico... Aunque no creo que sea muy lejano... El Octavio que está dentro de ti se quiere vengar de los nietos de las personas que lo mataron y arruinaron...
--Todo esto da miedo... ¿y si en la noche me hace hacer algo que yo no quiero?¿y si mato a alguien?
Álex está verdaderamente preocupado. Cayetano le sonríe:
--tú solo tienes que decir que estás poseído por un espirito y te dejaran en paz por loco...
--¡¡así no me ayudas nada...¡¡ --dice Álex muy nervioso.
--Lo siento era para animarte, trata de recordar... ¿nadie en tu familia se llamó Octavio?
--En realidad sólo conocí a mi madre...
--¿Como se llamaba su padre...? Eso debes saberlo...
Se hace un silencio, Álex tiembla empalidece. Abre los ojos como platos como si empezara a descubrir algo:
--¡¡Octavio... Se llamaba Octavio...¡¡
--como murió...?
Álex recuerda ese sueño en el que sale del agua en la noche...
--Murió ahogado... en realidad desapareció en el mar... ¡¡yo tengo un sueño en el que estoy saliendo del agua... Me disparan...¡ ¿¿y si es un recuerdo de mi abuelo? ¡¡no encontraron su cuerpo y si lo que me estás diciendo es que su muerte no fue accidental sino que lo mataron...¡¡ --va explicando muy ansioso y muy intrigado por lo que puede estar descubriendo.
Los dos están muy exaltados:
--puede ser...
Álex está muy desesperado:
--pero ¿¿¿¡cómo hago??¿¿¿cómo averiguo??
-.Yo no creo que te haga daño... estoy seguro que cuando se vengue se irá...
--¿¡y mientras¡? --dice lloroso y con una gran angustia-- aunque suponiendo sea cierto que es mi abuelo y se quiere vengar... ¿¿por favor no puedo permitir que haga con mi cuerpo lo que se le pegue la gana?¡ ¡¡la mujer con la que se acostó era la mujer de mi jefe...¡¡
Cayetano sonríe.
--¿se acostó?
Álex se lleva las manos a la cabeza.
--¡¡ya no sé lo que digo...¡¡ ¡¡me acostó... yo me acosté por primera vez con una mujer... con la esposa de mi jefe...¡ ¡¡puedo hasta perder mi empleo...¡¡ ¡¡No sé que podrá tener que ver esa mujer con la venganza de mi abuelo de ser cierto que todo esto es así...¡
--si estamos en lo cierto si tiene que ver...
--¡¡no porque esa mujer es poco mayor que yo y mi abuelo murió antes que yo naciera...¡
--Yo de ti investigaría el pasado de esa mujer... Puede ser la nieta de esa mujer de la que habló Octavio...
Álex está muy alterado:
--¡¡estamos dando golpes de ciegos...¡
--creo que tendrás que tener paciencia la cosa tal vez no sea rápida. Deja a ver que hace Octavio después de la hipnosis, siempre podemos recurrir a métodos más para espíritus...
--¡¡yo no puedo seguir así...¡¡ ¿¿¡qué hago mientras? ¡¡me da horror no saber lo que pueda hacer en la noche¡¡ ¡¡me acosté con la esposa de mi jefe...¿¿¿qué será lo siguiente??
--te puedes quedar a pasar la noche conmigo... --le dice el doctor con deseo.
--No me parece que sea buena idea... --dice Álex nervioso.
--Te juro que sólo será como un doctor...
Cayetano trata de que no se le note tanto su deseo para que Álex confíe en él.



Por otro lado Eugenia está despreciando a un dolido Axel:
--¡¡mírate... eres patético...¡¡ ¿¿¿cómo crees que me iba a fijar en ti... y más teniendo en mi casa algo como Ramiro??¡
--qué pasa con mi hermano... ¿¿también te acuestas con él?? --atormentado por los celos y lleno de rabia.
--¡¡si y lo disfruto mucho...¡ --dice ella con altanería.
Axel se muerde la mano para no golpearla...
--¡¡no eres mi tipo... me das asco... Ese es tu problema, ya quisieras tú estar con una mujer como yo...¡¡
Eugenia se va riendo, Axel se hace sangre en los nudillos de lo mucho que se los está mordiendo,

Cae la noche. Álex no se ha separado del doctor en toda la tarde porque tiene miedo de lo que pueda hacer. Los dos están hablando tan tranquilos cuando de repente la mirada de él cambia. Se llena de odio.
--¿Octavio? --pregunta fascinado.
Octavio se levanta. Está furioso.
--¡¡te dije que no te metieras...¡ --dice lanzando un jarrón.
--No vas a salir si no me dices qué pretendes...
Octavio mira a Cayetano amenazante, su mirada es terrorífica. Cayetano siente que de ese hombre puede esperar cualquier cosa y tiene miedo.

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